La pastelería Angelot, destaca por su llamativa fachada, resultado del trabajo del estudio chino Say Architects, todo un reto ya que se encontraron con una entrada muy problemática que había que cubrir. En este caso se optó por una esquina curva, alicatada de azulejos estrechos que crean unos volúmenes que invitan a acceder al interior de la pastelería. Además dos pequeñas vitrinas revestidas de mármol, exhiben algunos pasteles para atraer la atención de los transeúntes.

El color corporativo de la marca es el naranja, pero Say Architects decidió dulcificar la imagen con un diseño más neutro. Por lo que el naranja está presente pero de una forma sutil en el suelo de terrazo y en algunos detalles de cuero anaranjado.

El minimalismo inunda todo el local y sirve para crea un espacio magistral que invita a la calma. Nada más entrar nos recibe el mostrador de arenisca y mármol que crea un volumen blanco, solo roto por el panel de nogal, esta pieza nos sirve como expositor además de zona de venta y cobro.

En cuanto a sala, se aprovecha al máximo la luz natural que se tamiza para dejar pasar lo rayos del sol pero sin ver la calle. Además para ampliar esta sensación se cubren las dos paredes laterales de suelo a techo por una cortina blanca que refuerza este concepto de diseño minimalista.